lunes, 13 de diciembre de 2021

Salmo 49

                                                                      A Ben Jonson, a Robert Herrick, y a Claude Debussy 


Hoy, con mis escritas palabras quiero

perdón pedirte por el tan perdido

tiempo en vanas y malas distracciones.

Si estoy en esta tierra de pecadores,

¿qué otra cosa mi alma puede hacer sino

perdón pedirte, orar adolorida?,

Verbo encarnado, Hijo del Altísimo,

para no caer en obscuras horas,

oh, de vicios y pecados henchidas.

En mi juventud no pude oír tu Voz.


¡Jesús!, ¿por qué no pude escucharla?

¿Qué ocurrió en mis oidos? ¿Habría un

malvado velo, celoso de tu Amor

cuando yo era joven, y de Ti nadie

me hablaba? ¿Cómo iba a encontrar

recto camino si iba solo en mi andar?

Si hubiese visto el faro de tu Luz, el

rumbo de mi alma habría corregido,

como corrijo ahora mis acciones,

impulsos y tendencias que me pierden...


Mas hoy; las cosas son distintas; el

estado de mi espíritu otro es, ¡a Ti

gracias, Señor Jesucristo, mi Rabí!

En resumidas cuentas, en mi salmo

laméntome por el tiempo perdido en

bajezas malgastado, ¡tan distante

de tu Amor lejano que me esperaba! Y

tal vez Tú sabías que alguna vez yo, en

tu honor, Gloria y alabanza escribiría...

Hallelú Yah, el Hijo de Dios me escucha.

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