A Simply Red
¡Espíritu Santo, por mí ten piedad!;
y no permitas que de mi alma egresen
palabras que no sean ciertas; ni se
formen en ella sentimientos malos;
antes bien, que broten mansas y justas
durante todas las noches y días,
entonces seré por Ti bendecido. Y en
mis sentimientos habrá paz, dulzura
hacia mis hermanos de este mundo con
obscuros corazones, oh, que nunca
han sondeado, de lo contrario, si
lo conociesen accederían a él
y extirparían rencor, odio, maldad.
Quiero bien las relaciones terminar
con almas encarnadas en la tierra.
Espíritu Santo, ayúdame a borrar
las negras imágenes que en mi mente
viví en una especie de sueño que fue,
supongo, antes de mi reencarnación,
o cual recuerdo primero del alma...
Como San Agustín me pregunto* ¿en qué
estado se encontrará mi alma cuando
llegues Tú Jesús? Te pido corrección...
Y Él nos pide la octava de Amor subir.
* Confesiones. San Agustín.
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