miércoles, 8 de diciembre de 2021

Salmo 46

 

                                                              A Samuel Daniel, John Webster y a Charles Saint Saens


Por razón de injusticias, a veces, la

voz alzo perjudicándome un poco,

mirando el cielo, abatido y lloroso...

Sé que Tú no quieres yo esté así, Señor,

por más que en mis reclamos haya razón.


Quieres que en mi semblante la luz brille, y

amargura no opaque con su rubor

yerto y umbrío sus mejillas cuitadas;

y quieres, Jesús, que él sonría alegre,

cante feliz con el alma, y no pene.


Alzo la voz con cerril tono cuando

las violentas interrupciones no me

dejan en paz, y meditar no puedo,

ida luz, ¿dónde está la bienandanza

ilumine mi alma alumbrar no puedo?


¡Jesucristo, perdóname!, Tú sabes

cómo cuesta tener paciencia en esta

tierra do hay poco amor, y mucho odio arde.

Además, ¿qué tienes que ver en esto?,

si el orbe cruel me hizo fuerte la voz alzar.


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