"Hijos de hombres
¿hasta cuándo seréis insensatos?
¿Por qué amáis la vanidad
y buscáis lo que es mentira?" Salmo 4, 3.
Haz el intento de vibrar un minuto
en la frecuencia relajante del Amor,
y verás salir bellos pensamientos de
tu alma que dormita en densas pasiones.
Quítate ese traje tú henchido de rencor.
"El corazón estrecho de los impíos
no puede contener la grandeza de la
fe"* y sólo el Señor Rabí lo puede ablandar.
Eleva la frecuencia de Schumann y con
las ondas alfa y theta de tu finita
mente tosca coordina, en un instante
placentero y fugaz; en tu entorno habrá luz.
Vuela alto; pero pon mesura en tu vuelo,
si no quieres correr la suerte de Ícaro
que por confiar sólo en sí mismo se quemó.
Tú eres mi escudo y mi roca, Señor Jesús.
Déjame entrar en la tierra prometida
actual como a Caleb y a Josué; de un tiempo
a esta parte, Dios, yo no me he portado mal.
Pisé la sierpe Nidhug que domeñaba
el envoltorio de mi pobre espíritu,
una noche seducido por esferas....
Yo me acerqué a la fuente que custodia
Mimir,** y en tu grao espúmeo, yo encallo.
"El que de Mí come la carne y de Mí la
sangre bebe, tiene vida eterna y Yo le
resucitaré en el último día"*** . Cargó
Jesús la cruz y en ella expiró su alma por
nosotros. Por ese ingente favor yo me
aproximo, a fe que le debo bastante;
y cuando pienso en Él mi ánima se eleva
en cuya elevación dulce quiero vibrar.
"Arrepentíos, pues, convertíos, para
que se borren vuestros pecados, de modo
que vengan los tiempos del refrigerio",**** San
Pablo aconseja; por eso deja de ser
Caín impenitente e inicuo escriba. Tú
no eres Rey del mundo, lo es el Altísimo,
cuyo Hijo "apocatástasis pántoon" a este
orbe traerá en su parusía espero.
* S.Ambrosio
** W.B.Crow
*** San juan 6, 54
**** Hch. 3, 19, 20
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