domingo, 2 de mayo de 2021

Noé

Noé estaba cómodo. Tenía su
viña de cuya fruta bebía bien
a gusto; y como su corazón era
bueno Dios lo bendijo. Noé todas
las instrucciones reprodujo con fe,
como verdadero creyente, y de él, Dios
hizo aparecer una raza santa.

Este mundo es malo. Hay corrupción y odio;
porque ellos no respetan tu Nombre ni
tus mandamientos, y no saben leer.
Son bestias. ¿Los condenarás , oh, Padre
Celestial? Los profetas como tú se
cansaron de marcar el camino. Tú,
Noé, que viste el diluvio universal

con el que el Altísimo repelió a los
herejes, que pactaste la alianza con
Yavé: ¿hasta qué fecha este orbe seguirá
siendo de infierno, prueba y de purgación?
Yo comprendo por qué te fuiste en tu arca.
No quisiste ver a esos hermanos que
se ahogaron porque eligieron el Mal.

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