sábado, 24 de abril de 2021

A mi Ángel de la guarda


¡Mi Ángel!, quizás yo esté festejando antes de

tiempo la salida de este orbe hace muchos

años mi alma penosa ansía y harto sufre.

Tómame fuerte las manos y guíame

hacia la luz, o alúmbrame un poco mientras

yo deje este cuerpo en este mundo que ya

no soportaba en el que expiré mis culpas.

¡Por el Cielo estate atento, por las dudas…!


No te apartes de mí, Ángel de luz, nunca

en mi “estado de turbación”; no me dejes

solo y márcame el camino para salir

de las sombras pronto; evita que ellas me

cieguen y me impidan aceptar no tengo

envase material que me ata al orbe.

¡Oh, gracias por ayudarme en esta vida!

Los lazos con la tierra no existen ya.


Ángel que me cuidas desde que yo nací,

tú sabes que mi corazón es bueno y él no

soporta más, afligido, la experiencia en

este globo tortuosa que lo desangra.

¡Oye mis súplicas y elévalas a Dios!

Un destello de ciencia Divina dame.

Unge mi alma con la luz de la verdad.

Mi Ángel, dile al Señor, alivie mi existir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Salmo 56

  ¡Jesús, ay, soñé que estabas en mis brazos mortales, y tiernamente te mecía en silla como en un retiro, apartados! Me miraba, atenta, la V...