lunes, 19 de abril de 2021

A Santa Teresita del Niño Jesús -2-

                       

                                                                                A John Keats.    


Mi alma siente que te adeuda otra linda
poesía, cual si fuese una bella
flor desmayada en el verdor de un valle...
Ya de niña te gustaron las flores.
Tú me ayudaste y yo te doy este obsequio;
en mi anterior poema eso yo expresé
cuando te pedí acabases un ruido...
¡Bendita Santa Teresa de Lisieux!

Ella en verdad ama a los espíritus
pecadores de este mundo perdido,
y también a las almas del purgatorio;
yo soy uno de ellos; luego también me ama.
Descubro agradecido este entimema
lleno de amor, caridad, milagroso.
Me asombré la noche en que la molestia
mía desapareció por ensalmo.

¡Oh!, muchos pasajes de tus memorias
profundas arrojaron luz en mi alma,
y otros me hicieron reír con ternura;
como esto que escribí hace unos días:
Te caíste en las cajas de un tendero
como Thales de Mileto en un pozo
jugando a ser ciegas con tu María.
Tú me acercaste a Jesús con dulzura.

“Florecita cortada por Jesús”*, fuiste
llevada a tu anhelado Paraíso
para gozar el amor de tu Esposo,
habiendo protegido con cuidado y
celo tu virginidad cual tesoro
como ofrenda a Él, por tu amor a las almas.
En mis últimos salmos estuviste...
Después de leer tu libro te extrañé.



*. Santa Teresita del Niño Jesús.

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