lunes, 19 de abril de 2021

Salmo 10

                                                                    A Francois Villon

 

Ahora me acostaré y descansaré en paz…
escribió un salmista; y eso espero hacer yo
cuando llegue la noche;  pues energía mi
alma en cosas fútiles y vanas perdió,
a la luz del día… con el sol brillando…
Desde entonces me desinflé como globo y
sólo quise ir a la cama a dormir y ya…
¡Quiera Jesucristo que así sea!, amén.


¿A qué lugar feliz puede ir mi espíritu
y vivir en paz? Si fuera de Ti, Cristo,
que eres la Verdad el alma se pierde y no
vive ciertamente sino que engañada.
¡Alabado seas! En Ti deposito
mi confianza y sé que con mi confianza en Ti
depositada, mis cosas y las de mi
familia mejorarán; ellos te rezan.

Perdón te pido porque no supe entender
tus señales y avisos que me dabas a
vislumbrar en serie de números, nombres
de Santos y ángeles que se repetían.
Mi alma se equivocó otra vez ignorante
por distraída. ¡Por piedad Jesús!, yo te
ruego no vuelva a distraerse en cosas de
este orbe baladíes me alejan de Ti.


Y le impiden al espíritu seguir el
camino recto que indicaste y escuchar
tu voz que acaso adopte formas distintas
para hacerse entender a tus criaturas.
¡Alabado sea siempre Cristo, gloria a Él!
Mi espíritu adelantó mucho en este orbe
y en esta vida y siento que soy mejor que
cuando yo no estaba cerca de ti, Señor.


¡Gracias a ti, Señor y Dios!, esto fue posible.
Celebro que hayas aceptado que mi alma
se acercase a Ti. Luego de alabarte yo,
te suplico que me ayudes a desterrar
de mi mente una obsesión que tengo
por los números repetidos que veo
a cada momento en distintos casos.
Te pido me alejes de mis enemigos.

Mi alma y mi cuerpo no podrían soportar
Tú bien lo sabes, Señor, otra prueba muy
dura que no fuese mi desencarnación.
Al fin concluyo que estoy aquí, pensando que
cometí un pecado, me avergüenzo; pero
aprendí de mi error, te pido perdón por
ser un mal hijo, Señor; y ya sabes que
yo te cedo mi voluntad cada vez más.

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