viernes, 2 de julio de 2021

Salmo 26

                                                                     "Sois dioses, hijos todos del Altísimo" San Juan, 10, 34



¡Padre Creador!: Te doy gracias por el pan

caliente que me llevo a la boca en este

gélido instante en que a muchos les falta.

"Velad y orad, para que no entréis en

tentación. El espíritu, dispuesto está,

mas la carne, es débil”.* Sin embargo, con la

ayuda de los Ángeles la desprecio,

la pongo a mis pies, y mi alma reverderece.


Tú envías a los Ángeles; pues no ignoras

que para combatir el Mal se precisa

su asistencia, cuya voz a veces oigo

en mi pensamiento, cuando la música,

¡oh, sume entre paréntesis mi envoltorio!

Jesús, Tú también tuviste cuerpo carnal

que te pesó en este orbe que no cree en Ti,

y que por Bondad salvas todos los días.


Flébil mi alma se torna cuando en su interior

Tú no relampagueas, y dejo de ver

triste, tus esplendorosos refucilos.

"Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin." **

Te obsequio el mirto de mis horribles pruebas.

Dime si hago mal en querer demasiado a

tus inferiores criaturas nos diste

para recibir compañía, mi Señor.


Un buen compañero del hombre, Tú nos das.

Adoctrínaste; si cometo una falta al

volcar excesivos sentimientos de amor.

Arderé en el fuego "transmutador" que Tú

donas con Misericordia y Santa Bondad.

Escuchad: "Al que tenga sed Yo le daré

gratuitamente de la fuente del agua

de la vida" ***y en Ti yo quiero apagar la sed.


Y en tu Presencia ya no habrá frío, ni sed

ni hambre, ni lloros, ni angustias, ni gritos.

Simón Bar Joná, ahora te llamarás, tú,

Kefa, eres Príncipe de los Apóstoles.

En cada noche me renuncio a mi mismo

cortando las tentaciones. Como Pedro,

desenvainaría la espada yo también.

Adiós neomemias de sangre y misterio.



* San Marcos 14, 38

** Ap, 1, 13

*** Ap, 21, 6

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