A George Gordon lord Byron
Cuántas distracciones llenan la vida del
hombre en cada minuto transcurrido,
y que presto hay que combatir, -porque no
vuelve-, y no atender; pues luego devienen
malditas, en tentación que hace sufrir,
pecar, ennegrecer el espíritu.
Lector del futuro, te recordaré
las palabras de Cristo: lo que no se
desata en la tierra, no se desata en
el cielo. No pierdas ese minuto…
Atando pecados y errores que te
alejan del Señor. Escucha atento
la llamada de Él, interferida por
la realidad de este inicuo orbe, y
por la tendencia propia hacia la imagen
que pierde al que la contempla, viciado.
Hay tiempo. Despierta. ¡Ponle un colofón!
Elévate leyendo la Biblia y ora.
Pide ayuda a Cristo y los nudos corta.
La fe en nuestro Señor nos hace crecer.
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