jueves, 11 de mayo de 2023

Salmo 55


Agradezco el plato con sopa que brindas,

ay, Señor, todos los días en mi mesa;

y el café que tomo raudo en las mañanas.

En un material mundo son necesarios,

oh, para que el cuerpo energía no pierda,

y junto con el alma haga tu designio

que desde tu eternidad busca nuestro bien.


Ah, sé que estas cosas que te agradezco son

materiales que Tú no manejas; sino

que supervisas con tu Espíritu Santo.

Me arrodillo ante Ti y te agradezco, Señor,

ay, mi otro sustento que es la poesía

sin la cual mi alma estaría desmayada

por instantes en distracciones superfluas...


Te agradezco el agua que calma mi sed

y que despierta mi semblante dormido

cuando al cuerpo le cuesta aún, !oh despertar!

y quiere seguir aninado en la cama.

¡Te doy gracias, ay, Señor y Dios, por el pan

tuyo que presente siempre está en mi casa,

material y substancial, ¡ay, mi Dios bendito!

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