"... el arte nos viene a nosotros del cielo". Del Cielo y el infierno, Emanuel Swedenborg (1688-1772)
Señor, no pasa un día en que no piense
en Ti; y sabes que en las horas que a todo
mortal regalas mi voz se dirige a
tu Espíritu desde esta triste tierra.
Tal vez alguien diría, habla solo,
al verme pasar por las sordas calles.
Pues tengo que decir que mis palabras
se orientan a Él, no converso conmigo.
Para pedirte o agradecerte algo, yo
siempre te nombro, siempre presente estás
de un tiempo a esta parte; y estoy agradecido.
Además te agradezco por mi lira
con que compongo salmos me redimen.
Bendito arte que el rey David cultivó.
Tengo puesto el traje de bodas, por si
llegas, Señor; son varias las señales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario