domingo, 25 de julio de 2021

Salmo 40

                                                 

No perderé el Paraíso por un llanto

fugaz ni miraré hacia atrás como Orfeo,

cuando escuche: 'Déjalo con nosotros';

hora postrera del alma en este mundo,

alegría futura de osarios negros,

purrielas inmundas para el espíritu

inmaterial, inmortal forjado por Dios;

veré luz me saque de esta inmoral poza...


puerca, vorace, féretro temporal de

las almas que perdieron el claro rumbo.

Mi Jesús, yo me preparo y enciendo orobias,

inhalo el rico incienso de la lluvia

que ahora me distrae con su cantar

misterioso que viene de la eternidad....

con su silbar monótono que no entendemos...

Sólo a Ti veré yo el día de mi ascensión.


Silbosas cascadas, bellas santimonias,

labiérnagos verdinos, verdes ribazos,

aguas color crisoberilo, azulinos

lagos espero ver, ese es el paisaje...

contemplar el verdadero jaén que da

vida; sabio es Dios, pues de a poco cumplimos

la sarcia karma, y mi poesía brota.

A Jesús me dirijo y no veré hacia atrás...

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